Hoy, después de una plática telefónica, salió un tema que veo a cada rato en las consultas. Es algo brutal y con consecuencias que la gente no ve venir hasta que ya tienen el agua al cuello se llama dopamina anticipatoria. Para que hablemos el mismo idioma: en los últimos 3 años he tenido más de 1,300 consultas privadas. ¿Quién más te va a hablar de lo cotidiano sino alguien que ve cómo se repite la misma historia una y otra vez? Estamos todos correteando una liebre de trapo que nunca vamos a alcanzar.
Dopamina anticipatoria
Ejemplos de nuestra bendita locura
Sin dar nombres, porque aquí se cuenta el milagro pero no el santo:
- La compradora compulsiva: Gasta en ropa y accesorios como si no hubiera un mañana, para luego decir: «tengo un cerro de cosas que ni uso, no sé ni para qué las compré».
- El «donjuán» digital: El hombre (y también pasa en mujeres) que se la pasa ligando a todo lo que se mueva. Se desvive por la conquista, pero en cuanto «pegó», ya no quiere ni ver a la persona.
- La cocaína conductual: El famoso scroll infinito en el celular. Es el combustible que te tiene 20 minutos formado por unos esquites en Veracruz o haciendo cola para el cine. La dopamina te mantiene ahí, pero en cuanto tienes el esquite en la mano, tu cerebro ya está pensando en qué otra cosa quiere. Es la adicción al «Casi lo tengo».
Desmenuzando la dopamina anticipatoria: ¿Qué nos pasa por la cabeza?
1. ¿Qué es la Adicción?
No pienses solo en sustancias. La adicción es como ese primo que siempre pide prestado y nunca paga: un secuestro de tu voluntad. Es cuando tu cerebro decide que un like o un video de 15 segundos es más importante que comer o dormir. Es una repetición compulsiva que ya ni te da gusto, pero no puedes soltar.
La receta secreta: Según autores como Robert Lustig en The Hacking of the American Mind, cuando mezclas este ritual previo con la adrenalina, creas una bomba de placer que anula tu capacidad de razonar. Es el cuerpo preparándose para la «recompensa» que nunca termina de saciar.
2. ¿Qué es la Dopamina?
¡Nombre, qué va a ser la molécula de la felicidad! La dopamina es la molécula del «¡ándale, ahí viene lo bueno!». Es el neurotransmisor de la búsqueda, del chisme y de la promesa. No es el pastel en la boca, es el olor que sale de la panadería cuando vas pasando por la calle Independencia.
Sustento científico: El neurocientífico Wolfram Schultz demostró que las neuronas dopaminérgicas se activan ante la predicción de la recompensa, no ante la recompensa misma. Es decir, el cerebro celebra el anuncio, no el evento.
3. ¿Por qué es siempre Anticipatoria?
Aquí está la ironía: la dopamina se dispara antes de que consigas lo que quieres. Su chamba es moverte. Una vez que tienes el objeto del deseoEl término, que en general se refiere a la búsqueda o a la intensa espera de cuanto se percibe como satisfactor de las..., la dopamina dice «ahí te ves» y los niveles bajan. Por eso el placer dura lo que un suspiro en un ventilador. Es un mecanismo evolutivo que antes nos servía para no morir de hambre buscando comida, pero que hoy nos tiene atrapados en tonterías.
La dopamina anticipatoria en el «Carnaval» de la Vida Moderna
- El Scroll Infinito: Buscas el «video bueno» en TikTok. No te ríes con ninguno, pero sigues porque el que sigue podría ser el ganador. Eres adicto a la posibilidad, no al contenido.
- El Ligue: El placer está en el mensaje que esperas, en la duda de si te va a contestar. Una vez que la pareja es «segura» o el objetivo se cumple, el sistema de recompensa se apaga porque ya no hay nada que «predecir».
- La Búsqueda de la Perfección: Buscamos el video perfecto o la pareja ideal, olvidando que el sistema está diseñado para que nada sea suficiente.
La Verdadera Trampa: Perder el «Estado Basal»
A lo que de verdad debes temerle, como si fuera el mismísimo diablo, es a la insensibilidad a la dopamina. Cuando abusas del sistema, tu cerebro, para protegerse, «apaga» los receptores.
| Concepto | Lo que significa |
| Estado Basal | Tu nivel de satisfacción normal sin estímulos externos. |
| Insensibilidad | Necesitas estímulos cada vez más fuertes solo para no sentirte miserable. |
| Consecuencia | Ya nada te emociona, ni el mar, ni la familia, ni el éxito; solo el siguiente «chispazo». |
Esto es lo que autores como Anna Lembke en Dopamine Nation llaman el balance placer-dolor: entre más le picas al botón del placer, más fuerte te va a pegar el dolor después.
¿La salida? No es magia, es darte cuenta
La solución a esta dopamina anticipatoria siempre es la psicoeducación. Es entender que tu sistema te está jugando una mala pasada cuando dices «no sé por qué no puedo parar». Ese momento de «darme cuenta» se llama Insight (para los que les gustan los términos domingueros).
Cuando sientas ese impulso, detente y pregunta: «¿Es mi sistema primitivo tomando el control?». Dile a ese impulso: «¡No, ahora no, gracias!». No dejes que se te desajuste el termómetro interno, porque si pierdes tu estado basal, no podrás sentir el calor real de lo que sí importa: tu dinero, tu salud y tus relaciones.
Si no puedes solo o quieres mejores estrategias, reserva una cita en línea o presencial y trabajamos en lo que sí importa.
Referencias
- Lembke, A. (2023). Generación dopamina: Encontrar el equilibrio en la era de la gratificación inmediata. Balboa Press.
- Lustig, R. H. (2017). El hackeo de la mente estadounidense: La ciencia detrás del control corporativo de nuestros cuerpos y mentes. Avery.
- Sapolsky, R. M. (2018). Compórtate: La biología que hay detrás de nuestros mejores y peores comportamientos. Capitán Swing.
- Schultz, W. (2015).Señales neuronales de recompensa y decisión: De las teorías a los datos. Physiological Reviews.