Viernes, 15 Abril 2016 04:33

La cultura y el sexo

  • ¿Qué impacto tiene en nuestra sociedad el considerar que las mujeres deben ser hiposexuadas y los hombres hipersexuados?

Creo que el punto de partida debe ser la formulación de Lacan, ¿Quién habla a nivel del sujeto?, esto es claro, si consideramos que la hiposexualidad es la falta o bajo nivel de libido y se refiere a la disminución de la libido, impotencia, dispareunia, vaginismo y disfunciones sexuales en las mujeres (Rodríguez, 2004), las mujeres comúnmente van a negar que presentan esta situación y por otro lado los hombres que evidentemente en la cultura mexicana, son los que de alguna forma acosan a todo tipo de mujeres, para mi punto de vista y en relación a nuestra cultura, esto tiene que ver que en nuestra sociedad no se castiga severamente el acoso sexual, obvio se presenta más y las mujeres al estar más expuestas a las insinuaciones sexuales, se vuelven más reservadas y con miedo ante los hombres, por ejemplo, en EEUU cualquier mujer puede acusar de acoso sexual y el acosador recibe severas sanciones por ese delito, por tanto no se presenta comúnmente este tipo de acciones, aunque es claro que la mujer quiere ser amada y quiere ser confirmada narcisísticamente (Grunberger 1964), ella al no ver que la siguen, va incitar al hombre debido a que ya no es perseguida, ahora ella buscará y provocará con insinuaciones activas al hombre y esto es lo que realmente pasa en la cultura Americana, obvio las normas sociales influye mucho en el rol que jugamos en la sociedad, hace algunos años, vinieron a visitarnos unos franceses y los invitamos a una discoteca, ellos me preguntaron, ¿podemos invitar a las chicas a bailar?, y yo que he vivido en Córdoba, Veracruz, por más de 30 años, les dije, si pero no van a bailar con ustedes, pueden bailar entre ellas, pero no con ustedes, al final, así fue, se cansaron de invitar a las muchachas y decidieron bailar solos, junto a otras chicas que bailaban solas, se presume una cierta mojigatería, donde las mujeres al ser acosadas todo el tiempo, deciden reprimir sus deseos, pero lo cierto es que si los tienen, el problema es un reflejo condicionado relacionado con el miedo, el abuso, los malos tratos, etc, que logran ese efecto en ellas, aunque por otro lado, vivimos en una cultura falocéntrica, 

Y bien, lo mismo nos indica "Wilhelm Reich (1989) en sus aportaciones al psicoanálisis. Algunas de ellas se han incorporado a la Teoría Psicoanalítica, su visión del llamado "Transfert negativo", el papel de la resistencia en el proceso analítico y técnicas para neutralizarlas. el masoquismo como consecuencia de la represión del placer y del impulso vital sexual; rechazando la idea de que el "complejo de edipo" sea universal, porque en realidad es el fruto de la educación de la familia patriarcal, autoritaria y sexofóbica; la tesis de que la "impotencia orgástica" es la que mantiene el estasis de energía libidinal, y por lo tanto la neurosis; viendo la estructura caracterial de las masas basada en el sometimiento a la autoridad y en la imposibilidad de vivir sus vidas como consecuencia de la represión sexual (el animal castrado deja de ser agresivo). es el resultado de la evolución de los principios freudianos, muchos de los cuales se transformaron, porque Freud y el Movimiento quería ser aceptado por la ciencia oficial, y para eso tenía que reformar y claudicar en ciertas tesis. En su contacto con el trabajador asalariado de Viena, por su trabajo en la policlínica psicoanalítica (centro gratuito, donde la gente acudía, sobre todo por sus problemas sexuales), Reich confirmó las ideas que de la lectura de Marx había tomado, y fue viendo una vinculación directa entre su dialéctica y la de Freud. Fruto de esta concordancia fue el libro "Psicoanálisis y Materialismo Dialéctico".

Sobre los hipersexuados, les puedo comentar que existe el trastorno Hipersexual (THS), comúnmente conocido como adicción sexual, se propuso en la agenda de trabajo de la DSM-5 como un nuevo diagnóstico psiquiátrico. Estaría caracterizado por el aumento en la frecuencia e intensidad de fantasías relacionadas con el sexo, excitación recurrente, impulsos y actividad sexual no parafílica, asociada a un componente de impulsividad, que provoca un malestar significativo o un deterioro social u ocupacional mantenido en el tiempo (Kafka, 2010). Se han utilizado términos diferentes, tales como adicción sexual, compulsividad sexual, preocupación sexual, conducta sexual fuera de control e hipersexualidad para describir este comportamiento que sigue siendo objeto de controversia (Turner, 2014)

  • ¿Por qué la mujer es el blanco de publicidad sexista en los medios de comunicación?

Esto es debido a la cosificación que se hace sobre las personas, vivimos en una cultura superficial, donde se le da más importancia al sexo, al aspecto físico  y no siempre es de parte de los hombres, tomemos este punto de vista. La cosificación sexual es la reducción de una mujer en su cuerpo o partes de éste con la percepción errónea de que su cuerpo o partes del mismo pueden representarla en su totalidad (Bartky, 1990). La cosificación se produce cuando se separan las funciones o partes sexuales de una mujer de su persona, instrumentalizándola o reduciéndola a dichas partes sexuales (Fredrickson y Roberts, 1997). Desde las teorías feministas se ha puesto énfasis en resaltar la importancia que la construcción social tiene en la imagen que las mujeres desarrollan y construyen de sí mismas. Esta idea ha sido recuperada y desarrollada por la Teoría de la Cosificación (Objectification Theory) formulada por Fredrickson y Roberts en 1997. La teoría de la cosificación (TC), subraya la importancia de las experiencias de socialización de género, en concreto, aquellas experiencias que exponen a las mujeres a ser valoradas exclusivamente por su cuerpo. El punto central de esta teoría es la gran presencia de la cosificación sexual de las mujeres en la sociedad y cómo afecta a su bienestar, físico, psicológico y social. La continua exposición a situaciones en las que las mujeres son sexualmente cosificadas, hace que éstas se perciban a sí mismas como objetos, interiorizando la mirada de un observador externo. Este fenómeno se denomina autocosificación, y se manifiesta por la autovigilancia entendida como “un continuo seguimiento de la apariencia corporal”. 

La autocosificación y la autovigilancia corporal, pueden llevar a las mujeres a experimentar emociones negativas, como la vergüenza, ansiedad y reducción de la conciencia de los estados internos corporales. La TC postula que los episodios de cosificación sexual pueden tener lugar en múltiples contextos y adoptar diferentes formas. Así por ejemplo, pueden darse en los medios de comunicación, en las interacciones interpersonales, en el lugar de trabajo, en ámbitos educativos, etc. En cuanto a las formas, las dos maneras específicas de cosificar a las mujeres son: la evaluación corporal y las aproximaciones explícitas no deseadas.


Referencias

Bri ken, P. (2014). Assessment methods and management of hypersexuality and paraphilic disorders. Current opinion in psychiatry.
Chiclana, C. (2014). Hipersexualidad primaria. In Comunicación presentada en: 15 Congreso Virtual de Psiquiatria. com. Interpsiquis
Grunberger, B. (1964). Outline for a study of narcissism in female sexuality. Female Sexuality, 68-83.
Kafka, M. P. (2010). Hypersexual disorder: A proposed diagnosis for DSM-V.Archives of se - xual behavior, 39(2): 377-400.
Reich, W. (1989). Materialismo dialéctico y psicoanálisis. Siglo xxi.
Rodríguez, K. N. (2004). Trastornos psiquiátricos.'.; Karen Nieto Rodríguez, Carlos Mantilla Toloza. Epilepsia: aspectos clínicos y psicosociales.
Fredrickson, B. L. y Roberts, T. A. (1997). Objectification theory: Toward understanding women’s lived experiences and mental health risks. Psychology of Women Quarterly..

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