Sábado, 27 Junio 2015 02:52

La libertad y el libre albedrío

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“La libertad y el libre albedrío son las puertas de todas las bendiciones o de todas las maldiciones.”

Fundamentalmente debemos definir cada concepto, libertad viene de la palabra latina Libertas, era una diosa romana, encarnación de la libertad, siendo la capacidad consciente de obrar según la propia voluntad, y de hecho esta capacidad  básicamente estará determinada por el equilibrio homeostático, es decir, si tenemos hambre buscamos alimento, o si tenemos frío, buscaremos calor, desde el orden básico o necesidades primarias, como alimentarse, dormir, beber agua, respirar y abrigarse, son necesidades personales, a un orden superior, necesidades secundarias, cuya satisfacción aumentan el bienestar del individuo y varían de una sociedad a otra o de una época a otra,  como dirigir los pasos a un nuevo y prometedor lugar para vivir que mejore el bienestar personal o familiar.

Pero aquí surge el primer problema, las fronteras que anulan el deseo de buscar nuevos lugares para vivir, pues pueblos determinan reglas que intentan ordenar los derechos y obligaciones de cada persona bajo su autoridad, es curioso, los animales fuera de la influencia de los seres humanos, no tienen estas limitaciones, de esta forma podemos bien comprender que las reglas sociales moderan y modulan, la personalidad y los deseos de los humanos, pero esto va mucho más allá de esos deseos, los seres humanos deseamos lo que los otros tienen, es decir imitamos, somos seres miméticos, asumimos roles por pertenecer al rebaño, ¿cuantas veces cambiamos nuestras ideas o actitudes para agradar a otros?, y de esta imitación, aunada con el miedo, nos ha hablado Erich Fromm, (1974) en "El miedo a la libertad" nos dice; 

"En un sistema jerarquizado, el espíritu de toda la cultura esta determinada por sus grupos más poderosos; esto ocurre, no solo por el control del sistema educacional que ejercen esos grupos, también por su aparente prestigio ante las clases más humildes, las cuales se hallan dispuestas a aceptar e imitar esos valores y a identificarse sicológicamente con las clases dirigentes."

Citar todas las referencias relacionadas con la imitación y el miedo, tomaría mucho espacio de este apartado, lo cierto es que voluntariamente nos encontramos sometidos al rebaño y a no estar solos, derivado de la estructura social en la que estamos. No sabemos decidir nuestros deseos y los imitamos, no sabemos pensar ni ser auténticos.  Hace unos días leía una nota interesante, su encabezado nos dice;

"El doctor de Harvard Robert Schwartz afirmó que entre un 90% y un 95% de la población del planeta no sabe pensar. Según Schwartz la mayoría no sabe hacerlo porque en la escuela se les ha enseñado a pensar de una manera muy limitada, utilizando la memoria."  Ver completo.

Parece paradójico, pero la libertad esta relacionada con  la consciencia que tenemos las personas y la memoria a la que se refiere, es en especial la implícita. La memoria implícita es un tipo de memoria en la que las experiencias previas ayudan en la ejecución de una tarea, sin que exista una percepción consciente de la existencia de esas experiencias. Las evidencias de la existencia de este tipo de memoria surgen del concepto de priming o primado, un proceso por el que los sujetos muestran una mejora en la ejecución de tareas para las que han sido inconscientemente, preparados, por un sistema de recompensas basado en motivaciones extrínsecas, es decir que no vienen de ideales propios, más bien de la imitación, como en el consumo, la moda o estándares sociales. Debemos ser divergentes y ocupar el pensamiento crítico, ser consientes de los sesgos del cerebro llamados heurísticas, son atajos que hace la mente (mira el vídeo) y principalmente, dejar de imitar. es la forma en que aprenden los niños, que no tienen desarrollado el Neocórtex. Sobre el priming, me gustaría explicar este concepto, que para mi gusto, es muy claro.

"El concepto de priming, inicialmente originado en el seno de la psicología cognitiva, se sustenta en un importante corpus teórico y de investigación que sugiere que la presentación de estímulos de cierto signo, favorece, vía enlace asociativo, otros conceptos semánticamente relacionados, aumentando así la probabilidad de activar pensamientos de significado semejante (Collins, Loftus; 1975)." Leer completo.

Esto en especial, es lo que se define como  anclajes en la PNL. Entrando en el siguiente concepto, "El libre albedrío", tiene una fuerte implicación con esto del efecto priming o primado, por las implicaciones y los efectos que influyen en nuestras decisiones, pero antes, veremos un gráfico con la forma en que trabaja la memoria.

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Si nos fijamos, podemos notar que existen varias formas de influir en la memoria procedimental o implícita, y esto es muy evidente, aprendemos las habilidades por repetición y condicionamiento, los mismos hábitos que nos marca la vida social y por el priming (Jiménez,1993) Condicionamiento con estímulos enmascarados: desarrollo de efectos de priming como evidencia de aprendizaje asociativo no consciente. El efecto es asociativo, es como relacionamos un concepto con otro, y es la forma en que recordamos los eventos y conceptos asociados entre sí que son más disponibles o recientes, pero para explicar bien esto del libre albedrío, nos tenemos que apegar invariablemente en los que dominan el tema, fundamentando lo antes expuesto con evidencias.

El psicólogo John Bargh, de la universidad de Yale, nos deja algunas pautas durante la entrevista que le hace Eduard Punset en el programa Redes para la Ciencia, capítulo 45 y en esto quiero ser muy puntual con sus palabras y citar textualmente para su mejor comprensión.

Eduard Punset: Nosotros, la gente de a pie, siempre habíamos pensado que el inconsciente era algo muy útil para las pequeñas cosas pero que, para las cosas más complejas, era necesaria la conciencia. Nunca se nos ocurrió que, solamente con el inconsciente, pudiéramos llevar a cabo procesos cognitivos complejos. ¡Es una revolución! ¡Y no estoy seguro de que la gente de la calle sea realmente consciente de eso!

John Bargh: No, no creo que lo hayan asumido todavía. Siempre ha imperado la noción de que la conciencia iba primero, de que todo arrancaba en la conciencia, y de que las cosas se tenían que hacer con conciencia, deliberadamente.
Una de las cosas que estamos descubriendo es que, incluso en la persecución de objetivos conscientes, las motivaciones, las cosas que uno quiere, las evaluaciones, las preferencias, lo que a uno le gusta o no.

Todas estas cosas se fundamentan y basan en la información del sistema inconsciente. Así que el inconsciente entra en juego y nos influye, y a menudo nos aporta la respuesta a estas preguntas.

Incluso cuando creemos que estamos haciendo algo conscientemente, con atención y conciencia, en realidad hemos llegado a la respuesta de un modo rápido mucho antes de lo que creemos.

Eduard Punset: ¿Es correcto pensar que el nuevo concepto de inconsciente tiene mucho más que ver con el afecto y el control de las cosas que el antiguo concepto de inconsciente?

John Bargh: Mucho más. Antonio Damasio y otros científicos han destacado la importancia del afecto y de los sentimientos… Damasio fue realmente el primero en decir que los sentimientos son muy importantes a la hora de tomar una decisión o elegir algo: ¡nos dan la respuesta correcta! Si «sentimos» que algo está bien o mal, lo haremos o no. Estos sentimientos vienen de algún lugar: del inconsciente, de los sistemas que nos dicen si está bien hacer algo, o no, como cuando tenemos corazonada sobre lo que estamos a punto de hacer… esa intuición, esa reacción visceral es producto de los antiguos mecanismos inconscientes.

Eduard Punset: ¿Intentas convencerme de que puedo tener impresiones implícitas que no sean conscientes y que afecten mi actuación consciente?

John Bargh: Sin duda: así es.

Eduard Punset: ¿Y qué hay de nuestro libre albedrío, la capacidad de obrar por reflexión y elección? La libertad de ser responsables de algo… ¿quedaría en entredicho esta antigua idea?

John Bargh: Lo más importante de esta investigación son las implicaciones que tiene para el sistema legal, para la responsabilidad personal, para la moralidad… de hecho, se está generando mucho debate ahora mismo sobre todo este tema entre los expertos, por Internet, en los blogs.... ¿Qué repercusión tiene esto sobre la responsabilidad personal? ¿Y hasta qué punto tiene en cuenta el sistema judicial que, a veces, se trata de cosas que las personas no pretenden hacer o no querrían hacer? ¡Es un asunto muy interesante!.

Eduard Punset: ¿Qué pasa con eso que nunca creímos que fuera cierto, la publicidad subliminal? Decían que nos mostrarían por la tele algo que no íbamos a ver, pero cuyo mensaje nos instaría de un modo invisible a beber esto o aquello, o a tomar un producto y no otro. ¿Qué creemos ahora de lo subliminal? ¿Hemos cambiado nuestra idea, nuestras antiguas ideas?

John Bargh: Eso creo, pero cabe decir que no es necesario lo subliminal para lograr que algo influya en la gente sin saberlo… Te daré un ejemplo: uno de los factores que contribuyen al problema de la obesidad, por lo menos en Estados Unidos, donde verdaderamente es un problema, son los anuncios de alimentos, especialmente para niños, pero también para adultos. Hicimos un estudio el año pasado que publicamos en verano, y que demostraba qué pasaba si le ponías a la gente un fragmento de una comedia (con Jim Carrey, por ejemplo) durante cinco minutos y, entre medio, les ponías anuncios de McDonald’s o de comida rápida como si fuera cualquier otro programa de televisión; o bien no ponías anuncios. Les pedimos a la gente que mirara la televisión y les dimos un bol lleno de galletas saladas o de algo para picar. Pues resulta que si había anuncios de comida… ¡comían un 45% más! ¡45% más, es muchísimo! Imagina que estás en casa comiendo y mirando la tele… estos anuncios te hacen comer un 50% más de lo que comerías normalmente, día tras día tras día. ¡Y sin ser consciente de ello! Funciona con los niños igual que con los adultos: no tienen ni idea de lo que les hace comer más. Sin embargo, la hamburguesa del McDonald’s está ahí y se ve perfectamente, no es subliminal, ni lo son las patatas fritas o lo que sea del anuncio: está ahí y te lleva a comer más ¡La gente no lo cree, y por tanto no se protege ni defiende contra ello! Así que lo subliminal funciona, pero tiene un efecto tan débil que… ¿quién lo necesita? ¿Para qué, pudiendo utilizar el efecto grande y fuerte de lo superliminal, que funciona todavía mejor?

Eduard Punset: Y… bueno, digamos que hemos cambiado el concepto que teníamos de lo subliminal, ¿no?

John Bargh: Sí, se ha vuelto mucho más potente, porque abarca todos los efectos de los que no somos conscientes, no solamente los que no podemos ver.

Es muy extenso el contenido de este capítulo y para ello les doy la referencia de la entrevista completa, "Redes para la ciencia, capítulo 45."

En conclusión, más que buscar la libertad, tenemos que buscar antes la igualdad, sin fronteras, sin represión, sin miedos, que establezca una sociedad más evolucionada, debemos estar plenamente consientes que muchas de las formas como somos depende de lo que aprendimos de forma inconsciente o, de lo que aprendemos en su momento de manera consciente y como el mismo John Bargh nos expresa, "Una de las funciones de la conciencia, es seleccionar comportamientos que puedan automatizarse y volverse inconscientes."

Un saludo y hasta la próxima.


Referencias

Erich, F. (1974). El miedo a la libertad. Editorial PAIDOS. Argentina.

Collins, A. M., & Loftus, E. F. (1975). A spreading-activation theory of semantic processing. Psychological review, 82(6), 407.

Jiménez, L., Lorda, M. J., & Méndez, C. (1993). Condicionamiento con estímulos enmascarados: desarrollo de efectos de priming como evidencia de aprendizaje asociativo no consciente. Estudios de Psicología, 14(49), 33-50.

 

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